Aranzadi Equo consideran que la falta de medidas transformadoras del ‘cambio tranquilo’ ha colocado a la derecha a las puertas del gobierno municipal de Iruñea.

Aranzadi-Equo considera que sin cambios profundos que influyan en la redistribución de la renta, era imposible reeditar el Cambio.

La coalición se ha despedido esta mañana de la primera fila política de la ciudad en una rueda de prensa para hacer el balance de la legislatura y valorar los resultados electorales de los últimos comicios municipales que le han dejado fuera del Ayuntamiento de Pamplona.

Pamplona, 2019-05-30. La coalición Aranzadi-Equo afirma que la falta de medidas transformadoras, lo que se ha solido llamar “el cambio tranquilo”, es la clave de la restauración del Régimen del 78 en Pamplona, es decir, la posible vuelta de UPN a la alcaldía con el apoyo tácito del PSN.

Los portavoces de la formación han insistido en que la hipótesis del Cambio Tranquilo ha fracasado. Aranzadi-Equo ya lo dijo en mayo de 2017: “sin cambios profundos, que afecten a la distribución de la renta de los pamploneses y pamplonesas, la excepcionalidad del cambio en Pamplona no se sostendrá”.

La coalición sostiene que se ha dejado la piel en un proyecto político en el que  ha creído y cree: mejorar la vida de las y los iruindarras, comenzando por quienes más están sufriendo la crisis. Por ello, y en primer lugar, agradece los votos recibidos, contra viento y marea, y el esfuerzo militante de muchos compañeros y compañeras en la campaña electoral y durante toda la legislatura.

Desde Aranzadi-Equo se insiste en 5 elementos que explican los malos resultados del Cambio y del municipalismo:

1.Los partidos del Régimen se recuperan a niveles pre-15M. Navarra Suma se acerca a los resultados de Barcina en 2007 y  el PSN aprovecha la ola de Sánchez y saca buenos resultados. Entre los dos obtienen un número de votos muy superior a los que obtuvo el Cambio en 2015: los barrios de menor renta de la ciudad giran hacia la abstención y dejan de votar por el Cambio, mientras que Navarra Suma recupera la confianza de muchos votantes que no quisieron votar a UPN en 2015, debido al clima político generado por el 15M y el impulso de movimientos como Kontuz, las mareas verdes y la PAH.

2.Los votantes han castigado la desunión del campo político de Podemos y el Municipalismo. Aranzadi-Equo recuerda que es la única formación que ha apostado con claridad por una confluencia sin líneas rojas entre Podemos Pamplona, IU, Batzarre, Equo y Aranzadi. IE se descolgó de estas negociaciones a través de un comunicado en abril, mientras que la dirección de Podemos Navarra tomó la decisión de no participar en ninguna negociación con Aranzadi en su Consejo Ciudadano. La dirección ni consultó a las bases ni se lo comunicó a su militancia o a la ciudadanía. Tan sólo Equo se mantuvo fiel al espíritu de la confluencia y concurrió con Aranzadi a las elecciones municipales. La responsabilidad de las direcciones de ambas formaciones es evidente, aunque hay que decir, también, que ni siquiera sumando los votos obtenidos por este área política en 2015 hubiera servido para reeditar el Cambio, que se ha desinflado también por el flanco de Geroa Bai.

3.- La hipótesis del “cambio tranquilo” ha fracasado. Joseba Asiron ganó la alcaldía en 2015 por un puñado de votos y por la conjunción de dos factores: la desmovilización de la derecha, hastiada de los casos de corrupción, y la irrupción de la nueva política, al rescoldo del 15M -Podemos y el municipalismo- capaces de mover el voto de los sectores más abstencionistas en los barrios populares de la ciudad.  Sin una política de gestos para esa parte de la población iruindarra, era imposible revalidar la excepcionalidad de 2015. EH Bildu ha optado por una política de tierra quemada a su izquierda -representada con la expulsión de Aranzadi e IE del equipo de gobierno- y por reforzar la figura del alcalde, lo que les ha permitido subir en votos a costa de Geroa Bai, pero a cambio de impedir cualquier reedición de un gobierno plural en Pamplona durante muchos años. Simplemente por su posición central en el gobierno del Cambio de Pamplona, sobre EH Bildu recae una importante responsabilidad, pese a sus buenos resultados. En este aspecto, no ha estado a la altura de las circunstancias.

4. Autocrítica. Aranzadi ha tratado durante toda la legislatura ser coherente con su programa, lo que le ha llevado a una variedad de pulsos y enfrentamientos con el resto de socios del Cambio en los que ha calculado mal sus fuerzas y se ha visto arrollada por la inercia institucional. También ha reconocido que no ha sabido conectar con las personas más afectadas por la crisis, por quienes sufren la precariedad o la burbuja del alquiler, que han vuelto a los patrones de abstención clásicos o al PSN. La coalición ha matizado que esta falta de respuesta de la ciudadanía se ha repetido, con mayor o menor número de votos, en el resto de las formaciones de la izquierda no nacionalista de Pamplona: Podemos e IU.  Se trata además, de unos malos resultados que comparten con otras apuestas políticas municipalistas y de la nueva política del Estado que, han sido igualmente laminadas por la ola alcista del PSOE y el nuevo ciclo político.